martes, 11 de agosto de 2009

Arboricidio

Comentarios de consternación. Otras personas lloran en silencio, sobre todo mayores. A mí... me quema la sangre por dentro. Sin contar con nadie, sin diálogo, sin escuchar la opinión de ciudadanos que durante toda una vida se han cobijado bajo esos árboles. El Ayuntamiento decide que esta Plaza de España no le gusta, que el Paseo de Canalejas tampoco, será que no les gusta Lebrija. Mientras, los ciudadanos no se ponen de acuerdo, unos dicen que noventa años, otros que ciento treinta, la edad de esas palmeras era mucha, pero a pesar de eso sólo una había torcido su crecer. Fuertes y bien ancladas, sintiéndose muy lebrijanas estas palmeras vieron crecer y jugar a generaciones de lebrijanos y fueron testigos de acontecimientos, de días memorables y de días de bochorno, como el de hoy.

Todos coinciden que arrancarlas será un golpe mortal, las matará el calor del verano y el trauma de tener que volver a crecer donde nunca han vivido. Esta Lebrija cada vez se parece menos a la Lebrija de mi niñez, que olía a azahar y en que toda calle tenía una sombra donde cobijarte. Era una ciudad más cerca del verde que del gris, que del gris granito. Mis hijos ya no conocerán esa ciudad.

Hoy se ha acabado con un símbolo de Lebrija, con un símbolo del casco histórico, Elio Antonio en su estatua se revuelve de ira. Van a matar a 4 amigas, con impunidad, con prepotencia. Así hemos correspondido a tantos días embelleciendo Lebrija. Cuanta ingratitud...cuanta





1 comentario:

Anónimo dijo...

Y yo le pregunto al PP, si una de las palmeras se cae, como ya se cayó una vez, y mata a alguien, ellos se hacen responsables?