domingo, 20 de noviembre de 2011

El Partido Popular de Lebrija alcanza los mejores resultados de su historia




















El Partido Popular gana las elecciones en España con una amplia mayoría.

Los sondeos han acertado de lleno. Los españoles han confiado al PP y a su líder, Mariano Rajoy, la formación de un Gobierno para los próximos cuatro años que tendrá que devolver a España al camino del crecimiento económico. Con el 100% del escrutinio realizado, el PP ha obtenido el 44,59% de los votos (10,32 millones), lo que le otorgará 186 escaños, frente a los 154 de 2008. Los populares recuperan la mayoría absoluta obtenida por José María Aznar en la legislatura de 2000-2004 e incluso superan el resultado de entonces, que fue histórico (183 escaños). El PP ha aventajado al PSOE en 16 puntos y 3,68 millones de votos. En 2008, el primero obtuvo 10,27 millones de sufragios, por 11,28 millones del segundo.

Los sondeos a pie de urna difundidos poco después de las 20.00 horas apuntaban ya a una mayoría absoluta del PP, con una horquilla de entre 181 y 185 diputados, mientras que el PSOE se quedaba en la banda 115-119 escaños. La vicesecretaria de Organización del PP, Ana Mato, avanzó, tras conocer estos números, que el PP había ganado las elecciones "por una amplia mayoría" y añadió que desde "mañana" (por hoy) comienza "una nueva etapa cuyo único objetivo es vencer a la crisis y el paro".

El hasta ahora principal partido de la oposición recupera el poder en un momento crítico no solo para la economía española sino para el euro, que atraviesa su peor momento desde su entrada en funcionamiento debido a la inestabilidad por la que atraviesa la deuda soberana de 12 de los 17 países. El PP podrá aplicar su plan de reformas anunciado, si bien no detallado, durante la campaña electoral, que pasa por tomar medidas urgentes en el ámbito laboral y del sistema financiero.

La participación en las elecciones del domingo fue del 71,70%, dos puntos por debajo de la registrada hace tres años y medio.

Mariano Rajoy compareció hacia las 22.40 de la noche para anunciar que "no habrá más enemigos que el paro, la deuda excesiva, el déficit y el estancamiento económico". Tras ser felicitado por teléfono por Zapatero y Rubalcaba, el futuro presidente del Gobierno expresó que espera un traspaso de poderes "modélico". Anunció que a corto plazo convocará una reunión con todas las comunidades para articular una salida conjunta a la crisis económica. "No vamos a hacer milagros porque no los hemos prometido pero cuando se hacen bien las cosas los resultados llegan", añadió Rajoy, que prometió "trabajo, seriedad y constancia".

Por su parte, el PSOE ha sufrido la derrota que venían apuntando todas las encuestas y empeora su resultado más pobre, obtenido por Joaquín Almunia en 2000 (125 escaños). El efecto Rubalcaba no ha conseguido frenar el desgaste que la crisis y los cinco millones de parados han infligido a su partido, que ha obtenido el 28,68% de los votos y 110 diputados en el Congreso. Se trata del peor resultado en la historia del PSOE. El 20-N envía al PSOE -que ha perdido 4,34 millones de votos- a la oposición y la derrota abre un nuevo escenario, después de que el candidato, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunciara anoche que había pedido al actual secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, que convocara un congreso ordinario "cuanto antes". Y es que Alfredo Pérez Rubalcaba no ostenta ningún cargo en el organigrama socialista. El PSOE tendrá que hacer frente a una mayoría aplastante del PP -que tiene el Gobierno central y el de 12 autonomías, además de la mayoría de diputaciones y ayuntamientos importantes- en una posición debilitada por la debacle electoral.

Rubalcaba compareció hacia las 22.20 horas para afirmar que el PSOE no había tenido "un buen resultado" y que había "perdido claramente" las elecciones. No obstante, el candidato socialista añadió que desde la oposición el partido trabajará por la recuperación del empleo y por defender los derechos y seguridades que se han conseguido en los últimos 30 años.

El 20-N deja una subida muy importante de CiU, que desbanca al PSC como primera fuerza política en Cataluña. La formación que lidera Josep Antoni Duran i Lleida ha obtenido el 4,21% de los sufragios y 16 escaños, 6 más que hace cuatro años. El PSC ni siquiera ha conseguido mantener la condición de fuerza más votada en Cataluña, comunidad en la que históricamente lo había conseguido.

Probablemente una parte importante de los votos que ha perdido el PSOE hayan optado por ir en esta ocasión a IU, formación que recupera un lugar destacado en el Congreso, tras lograr 11 diputados y el 6,95% de los votos. La formación liderada por Cayo Lara recupera el grupo parlamentario propio, después de que en la legislatura que acaba de terminar tuviera que compartirlo con ERC e IC-LV.

Por su parte, Unión, Progreso y Democracia (UPyD), que lidera Rosa Díez, concurría por segunda vez a unas elecciones generales y lo ha hecho mejorando considerablemente los resultados obtenidos en 2008. UPyD ha pasado de 1 a 5 escaños y el 4,75% de apoyos, con lo que roza el umbral del grupo parlamentario propio.

En el País Vasco es donde se vaticinaba una redistribución del voto más acusada, debido a la irrupción de Amaiur, la coalición que integra a Eusko Alkartasuna, Alternatiba, Aralar e independientes de la izquierda abertzale. El anuncio de ETA del abandono definitivo de la violencia y su apuesta por cauces exclusivamente políticos para la consecución de sus objetivos ha espoleado el voto independentista vasco. Así, Amaiur ha obtenido el 1,5% de los votos y 7 diputados en el Congreso y ha alcanzado el mínimo para tener grupo parlamentario propio. El avance ha sido presumiblemente a costa del PNV, que pasa de tener 6 a 5 escaños en el Congreso, lo que le permite mantener in extremis su grupo.

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